domingo, 28 de febrero de 2010

¿Qué harías?


Con frecuencia nos hacen la típica pregunta: ¿Qué harías por amor?

Hay quien se tira a la piscina y sin pensárselo dos veces contesta: Por amor, se hace cualquier cosa.

Los hay más precavidos... los que contestan: Por amor se hace casi todo.

...Casi...

Una respuesta nada romántica pero que quizá no se aleje tanto de la realidad. Perdón, ¿dije la realidad? Quise decir mi realidad...








¿Y si tu diversión es mi dolor?

martes, 23 de febrero de 2010

Temor


Otra vez...

No por favor...


Despiértame y dime que ya es la hora...

Cambia de sueño... éste se ha repetido tanto... haz que no se cumpla...


¿Sueño? Pesadilla

Sudor frío, pulso acelerado, lágrimas, nervios... respiración agitada... Basta.


Que amanezca ya, por favor...

viernes, 19 de febrero de 2010

Juguemos a las marionetas, sean bienvenidos al espectáculo


Esto es un teatro, las marionetas se mueven. Están tan bien coordinadas que parece que tienen vida, hablan, andan... hasta nos creeríamos que son capaces de amar (qué ingenuos).

Pero la estrella de la actuación no son las marionetas... es el titiritero, el que sin que nos demos cuenta, desde detrás del teatrillo las maneja. Cuanto menos se note que son títeres, mejor titiritero será. Él les dirá cómo moverse, qué hacer, qué decir...

¿Y si le cambiamos el nombre? ¿Y si en vez de titiritero decimos manipulador?

martes, 16 de febrero de 2010

Juego roto


Lo bueno de las heridas del corazón es que no se ven. De vez en cuando alguna sale en forma de lágrima.

Lo peor fue darme cuenta de que no sabías querer. Sólo jugabas a querer como un niño juega con un puzzle, probando que las piezas encajen. Pero tus piezas eran las de un corazón y con cada intento fallido me hacías daño. Y así termino tu puzzle, lleno de tiritas, de cicatrices, de costras y de heridas sangrantes que nunca llegaste a descubrir. Y sí, yo fingí ser feliz. Fingí más que una prostituta finge un orgasmo, más que un camarero su cansancio, pero no más que tú, mi vida. Porque eso también fue duro, darme cuenta de que fingías quererme, de que fingías que yo era especial... Tonta de mí... Qué estúpida me siento ahora. Qué tonta suena mi voz en este invierno que parece no acabar nunca ni en las tardes de calor...

Hola!

Bueno, pues me he decidido a hacer un blog para publicar cosillas y tal, espero que os gusten ^^

Besos!


Inés